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Consejos para su mascota en Sevilla


Consejos

En Mundo Animal Veterinarios queremos ofrecerle consejos para su mascota, estaremos encantados de poder asesorarle en el mejor tratamiento, estamos en Sevilla. Venga a conocernos.​

Gusanos intestinales

Son unos parásitos internos que afectan frecuentemente a perros y gatos. Habitualmente su forma dulta se encuentra en el intestino, donde se alimentan, crecen y reproducen. Causan trastornos a sus mascotas que pueden llegar a ser graves.

Existen dos tipos según su aspecto: gusanos redondos y planos.
Los redondos son los nematodos, su elevado número en el intestino puede provocar serias obstrucciones y pequeñas heridas.
De los planos existen muchos, pero los más conocidos son las tenias, con forma de cinta. Su tamaño varía desde unos milímetros hasta casi un metro.

¿Qué daños provoca en mi mascota?
Los síntomas pueden ser graves dependiendo de la cantidad de gusanos, de la edad y el estado nutricional de tu animal. En raras ocasiones puede provocar la muerte.
Algunos síntomas en perros son: fatiga, decaimiento, anemia, falta de apetito, vómitos, diarrea, tos, dificultad respiratoria, enrojecimiento y picores de la piel.
En gatos: piel seca, pelo áspero y quebradizo, abdomen hinchado con dolor a la palpación, retraso del crecimiento en cachorros o adelgazamiento en adultos.

¿Cómo se puede infectar mi mascota?
Su perro o gato puede infectarse al ingerir accidentalmente los huevos que se encuentran en el medio ambiente: tierra, hierba... Aunque no salga al campo. También, si al lamerse, se come una pulga parasitada con la larva o al comer pájaros, roedores o vísceras crudas.

¿Me puede infectar a mí?
Existe el riesgo, ya que comparte el entorno con su animal y también puede ingerir los huevos de estos gusanos jugando con mascota, por contacto con la tierra de los parques o si coge frutas y verduras sin lavar; el quiste hidatídico es un ejemplo de ello.

¿Cómo prevenirlos?
Al ser un parásito que puede afectar tanto a su mascota como a su familia es imprescindible que se adopten medidas preventivas para evitar el riesgo.
Los productos antiparasitarios de amplio espectro sirven para eliminar los gusanos. Es necesario desparasitar de forma regular cada tres meses, de este modo estará protegida. Su veterinario le recomendará el tipo y dosis que debe administrar a su mascota.

Alteraciones del comportamiento en gatos geriátricos

Con una esperanza de vida mayor que la del perro, los gatos se caracterizan por vivir una etapa geriátrica especialmente prolongada en la que con frecuencia aparecen alteraciones de comportamiento.

"Las alteraciones del comportamiento en gatos geriátricos debe de servir siempre para alertar al propietario de la necesidad de investigar la presencia de problemas orgánicos, ya que pueden ser el primer signo visible sobre ello".

Estudios recientes sugieren que hasta el 28% de los gatos entre 11-14 años tiene al menos un problema de comportamiento de inicio geriátrico y más del 50% de los gatos mayores de 15 años.
  • Los problemas de comportamiento más frecuentes por orden de presentación son los siguientes:
  • 61% de los casos, vocalizaciones excesivas de día o de noche.
  • 27% eliminación inapropiada (dejan de usar su bandeja para hacer sus necesidades o la utilizan solo en algunas ocasiones).
  • 22% problemas de desorientación.
  • También hay problemas relacionados con agresividad, miedo, inquietud, anorexia, vómitos o diarreas
Causas de los problemas de comportamiento en gatos
Los gatos, son animales con menor capacidad de adaptación que los perros, y con la edad la capacidad de adaptación, tanto en perros como en gatos, va disminuyendo. Por tanto, la capacidad de adaptación de un gato geriátrico es muy limitada.
  • Problemas de conducta primarios:
Están motivadas por el entorno del gato. Cambios en la vivienda, en el entorno familiar (llegada de un bebé a casa) o de las rutinas habituales, agravadas por refuerzos y/o castigos inapropiados para la corrección del problema, hacen que el gato aprenda unos comportamientos inadecuados ante la nueva situación.
La utilización del castigo, especialmente, como forma de intentar corregir la alteración del comportamiento puede incrementar la ansiedad del animal y empeorar la situación.
  • Problemas de conducta secundarios:
Muchos de los cambios de comportamiento en los gatos geriátricos están provocados por el padecimiento de distintas enfermedades:
  • Osteoartritis.
  • Hipertensión arterial sistémica.
  • Hipertiroidismo.
  • Enfermedad renal crónica.
  • Diabetes.
  • Infecciones urinarias.
  • Enfermedades gastrointestinales.
  • Enfermedades hepáticas.
  • Déficit neurológico.
  • Audición o visión disminuidas.
  • Tumores.
  • Enfermedades infecciosas.
  • Enfermedad peridontal.
Cualquier proceso que genere dolor puede provocar en el gato irritabilidad o miedo a ser cogido e incrementar la agresividad como también ocurre con el hipertiroidismo.

El problema de la artritis no debe menospreciarse, en estudios recientes, entre el 70-90% de los gatos mayores de 10 años tienen signos radiológicos de degeneración de las articulaciones.

Por último, no hay que olvidar el Síndrome de Disfunción Cognitiva, que es un trastorno neurodegenerativo caracterizado por un deterioro gradual de las capacidades del gato para reconocer y relacionarse tanto con sus propietarios como con el ambiente que lo rodea. Las lesiones a nivel cerebral son muy similares a las que se producen en el Alzheimer en las personas.

Las posibilidades de tratamiento de las alteraciones del comportamiento en gatos geriátricos dependerán, en gran medida, de la causa o causas que lo hayan originado. En especial, cuando se trata de un problema de conducta secundario a una enfermedad subyacente, es muy importante el diagnóstico precoz para asegurar una buena y prolongada calidad de vida del animal.

Campaña de ayuda a gatos mayores

Mundo Animal Veterinarios inicia una campaña para ayudar a aquellos gatos mayores de 10 años que presentan alguna de las alteraciones de comportamiento que describimos en el siguiente artículo, que hayan perdido peso en los últimos meses o presenten inapetencia o vómitos.
Sólo para los primeros 15 pacientes que nos soliciten nuestro servicio, se le hará una revisión geriátrica que incluirá:
  • Sedación en aquellos animales que no se dejen manipular.
  • Exploración general; auscultación, palpación, temperatura rectal, revisión dental.
  • Radiografías de tórax, columna y cadera (para detectar artrosis).
  • Analitica.
  • Ecografía abdominal.
Todo por solo 99 €.
Contacta con la clínica para concertar tu cita.

Had Pressing  

Cuidado con esta conducta de su mascota

Si observa que su perro o gato hacen esto, debe llevarlo cuanto antes a la consulta del veterinario, ya que no es algo curioso o divertido, se trata de algo serio que necesita atención veterinaria de inmediato.

Su nombre se traduce como "presión en la cabeza", el animal la aplica por cierto malestar, al aplicar dicha presión sobre una superficie dura, sin moverse, se obtiene un alivio de las molestias. Es algo similar a cuando nosotros tenemos un dolor de cabeza y nos presionamos con las manos para aliviarnos momentáneamente.

Suele darse en perros y gatos, aunque también se ha visto en vacas, ovejas y caballos, en todos los casos se ha comprobado que es una señal de que algo en la cabeza no se encuentra bien. La causa de esta conducta es alarmante, ya que se relaciona con problemas neurológicos, especialmente del pros-encéfalo (cerebro primitivo anterior, la mayoría de los mamíferos lo tienen). Una intoxicación severa también puede ocasionar la misma señal, pues ciertas sustancias químicas afectan directamente al cerebro, ocasionando daño neurológico, al igual que la presencia de tumores o lesiones tras un accidente.

Cuando un perro o gato muestra esta señal generalmente se verá también la cola muy agachada o entre las patas, puede haber tensión en el cuerpo, sin responder cuando lo llaman, en resumen cambios de su conducta habitual.

En cualquier caso es urgente la consulta veterinaria para poder aliviar el dolor que el animal sufre y que le lleva a presionar su cabeza contra algo duro para aliviar ese dolor.

Tumores de mama en perras y gatas

Los tumores de mamas en perras son el segundo tipo de tumores en esta especie después de los de piel. Un 40% de estos tumores son malignos: carcinomas o adenocarcinomas. El 60% de ellos son adenomas, estos son tumores benignos, pero con el tiempo pueden dar problemas por su crecimiento y ulceración de la piel o por evolucionar y convertirse en tumores malignos.

La mayoría de los tumores mamarios aparecen entre los 7 y 11 años de edad; en algunas ocasiones aparecen antes de los 7 años, aunque es raro.

La causa exacta por la que se producen los tumores de mamas es desconocida, aunque sí se sabe que la formación de tumores está ligada a la influencia hormonal de los ovarios en el tejido mamario. Hay diversos factores que favorecen su aparición:
  • Parece que hay cierta predisposición genética como en las personas. Las madres que han padecido tumores de mamas pueden tener hijas que a su vez estén predispuestas a tener tumores de mamas.
  • Las hembras con tratamientos hormonales para la inhibición del celo suelen estar más predispuestas a padecer tumores que otras que no sean sometidas a dichos tratamientos, sobre todo si no somos rigurosos con las fechas en las que le corresponden las inyecciones.
  • Perras que tienen frecuentes embarazos psicológicos tienen una alta incidencia de tumores de mamas.
Es importante aclarar la creencia popular de que la gestación evita el padecimiento de tumores de mamas; como hemos citado con anterioridad, la aparición de dichos tumores está ligada a la influencia hormonal de los ovarios en el tejido mamario. Una perra o gata que no tenga sus celos regulares, que no acepte al macho en el momento de la monta, que padezca embarazos psicológicos con frecuencia o que el celo le dure mucho tiempo, es un animal que nos está indicando que tiene una alteración hormonal en cuanto a la producción de hormonas por parte del ovario. En este caso, tenemos a una hembra que suele ser estéril o le cuesta mucho quedarse gestante. Estas perras/gatas son las más sensibles a padecer tumores.

Si imaginamos que nuestros antepasados tenían a los perros y a las perras sueltos en el campo, precisamente la perra que no paría cada seis meses era la perra que posteriormente padecería tumores de mamas. De ahí la falsa creencia de “si no pare, de mayor tendrá tumores”. El problema es que esas perras no paren por la alteración hormonal que padecen y que les impide quedarse gestantes, ésta alteración es la que le llevará a padecer la enfermedad.

¿Qué debemos hacer cuando nuestra perra tiene un tumor de mamas? Cuando detectamos que nuestra perra/gata tiene un tumor de mamas debemos consultarlo con nuestro veterinario. La extirpación precoz del tumor suele ser resolutiva en la mayoría de los casos. Si lo hacemos cuando el tumor es pequeño, evitaremos posibles metástasis, la envergadura de la cirugía será menor y su recuperación postquirúrgica será más rápida.

El análisis del tejido retirado es fundamental para conocer qué tipo de tumor es y por lo tanto el comportamiento esperado, grado de malignidad, invasión de ganglios adyacentes y la presencia de células tumorales en los bordes de la cirugía. Estos son datos importantes para establecer un pronóstico y la pauta de seguimiento.

En el caso de tumores benignos sin capacidad de metástasis, el pronóstico es bueno siempre y cuando la escisión haya sido completa.

A pesar de todo, una paciente que en el pasado haya tenido tumores benignos puede posteriormente desarrollar más tumores en otras mamas o incluso tumores malignos.

En los casos de tumores malignos se prescribe un tratamiento médico tras la cirugía, hay en la actualidad diversos fármacos orales e inyectados que nos pueden ayudar a que la enfermedad no avance incluso remita temporalmente o parcialmente en los casos de tumores que ya se han instaurado en otros órganos. Sólo el 65% de las perras con tumores malignos entre 3-5 cm viven más de dos años tras las cirugía.

¿Cómo podemos prevenir el cáncer de mama?
La mejor profilaxis es la castración precoz. Si castramos antes del primer celo, la protección es del 98,5%. Si lo hacemos entre el primer y segundo celo, la protección es del 96%. A partir de ahí va descendiendo conforme la perra vaya teniendo celos.

Además de prevenir los tumores de mamas, la castración evita:
  • Piometra; es una infección grave del útero que puede producirles la muerte si no se detecta a tiempo. La solución a esta patología es la extirpación de útero (castración) pero las condiciones en las que la perra entra en quirófano cuando padece una piometra es de extrema gravedad ya que en ese momento la infección ha podido dañar órganos tan importantes como el riñón o el hígado.
  • Tumores de ovarios y de útero; con la castración extirpamos los ovarios y el útero.
  • Evitamos las molestias del sangrado, la atracción de los machos durante el paseo y la posibilidad de gestaciones indeseadas.
  • Evitamos las pseudogestaciones o embarazos psicológicos que pueden hacer que la perra cambie de carácter e incluso se vuelva agresiva durante ese tiempo.

Pequeños roedores

Una elección muy adecuada para quien no dispone de mucho espacio ni mucho tiempo es la elección de un pequeño roedor como mascota: hamsters, cobayas, conejos enanos, chinchillas... Se les suele considerar como mascotas "para niños", pero hay que enseñar a estos cómo hay que cuidarlos. Una mascota no es un juguete por muy pequeña que sea.
Son animales de jaula a los que no es necesario dedicarles tanto tiempo como a perro o gatos, aunque sí es preciso realizar unas condiciones mínimas para su mantenimiento:

La jaula es preciso mantenerla limpia, cambiando diariamente el agua y la comida no consumida, y por supuesto, el lecho que es aconsejable sea de virutas de madera o heno, mejor que la arena de gatos (sepiolita). Semanalmente hay que hacer una limpieza a fondo de la jaula, frotando los barrotes, la caseta y la base para evitar que se acumule suciedad que puede conllevar parásitos y enfermedades infecciosas.

Los roedores precisan disponer de un elemento para roer, ya que sus dientes crecen constantemente y necesitan limarlos. Puede ser una barrita o juguete adecuado para ello.

No es normal tenerlos que bañar, pero si es necesario porque huelan mal, basta con un poco de agua tibia y un jabón neutro. Secarlos inmediatamente para evitar enfriamientos.

Su alimentación debe ser variada, como base siempre un pienso adecuado a su especie y características. No vale, por ejemplo, alimentar con pienso de conejo a los hamsters ni a las chinchillas. Cada animal tiene unas necesidades distintas y tanto su pelo como su salud en general pueden resentirse si no los alimentamos adecuadamente.
Ojo a las golosinas, no las necesitan aunque se "pirren" por ellas.

Y si enferman... No por ser pequeños debemos olvidar que estos animales necesitan sus cuidados sanitarios, tu veterinario sabe mejor que nadie cómo actuar cuando tu pequeña mascota enferma.

Artrosis en perros y gatos

La artrosis es una patología muy frecuente en animales de compañía y su desarrollo depende de muchos factores:
  • Raza/tamaño.
  • Obesidad.
  • Edad.
  • Alimentación.
  • Genética.
  • Traumatismos.
  • Otras patologías.
Normalmente, aparece por el propio desgaste de las articulaciones en animales de avanzada edad.
Todas las articulaciones están recubiertas por cartílago y lubricadas por líquido sinovial, que impide el roce de un hueso con otro. Este cartílago, con el tiempo, se va desgastando hasta producir fricción entre los huesos de la articulación. Esta fricción produce un fuerte dolor que impide al animal moverse de forma normal.
  • En perros se manifiesta principalmente por imposibilidad o dificultad de realizar ciertos movimientos; rechazo a jugar/correr, rechazo a subir o bajar escaleras, rechazo a salir a la calle, rechazo o dificultad al subir al sofá, intolerancia al ejercicio, lamido de las patas, cojera, quejarse al tumbarse o al levantarse; en general el propietario ve que su perro no se mueve como antes.
  • En gatos, el diagnóstico de la artrosis es un poco más complicado y adaptan su estilo de vida al dolor que padecen; buscan rincones confortables y reducen sus desplazamientos.
Sin embargo hay cambios en su comportamiento que nos puede hacer sospechar que nuestro gato tiene un problema de artrosis; dificultad para subir a sitios elevados, hacer sus necesidades fuera del arenero, no juegan como antes, al levantarse empiezan a caminar tras un periodo de descanso, duermen en el suelo, se vuelven más gruñones.

La obesidad es un factor importante que favorece el desarrollo de la artrosis. Un elevado peso sobrecarga las articulaciones y hace que se desgasten de forma muy rápida. Una vez instaurado el proceso degenerativo de la artrosis, podremos intentar frenarlo y evitar los dolores, pero es muy difícil que la articulación vuelva a ser la misma que en un animal sano.

La reducción de peso siempre va a mejorar la calidad de vida del animal y en animales jóvenes es especialmente importante para prevenir la enfermedad en edad temprana.

El tratamiento de la artrosis irá orientado a cada animal en particular y a su grado de degeneración articular; hay piensos especialmente formulados para tratar la degeneración articular o protectores del cartílago articular en pastillas, hay antiinflamatorios que podemos dar 1 vez al mes y le proporciona a nuestro animal alivio del dolor durante 30 días, podemos realizar fisioterapia, medicina natural y/o infiltraciones de la articulación, dependiendo de la gravedad de la patología.

La edad de nuestra mascota

Todos nos hemos preguntado alguna vez qué edad tendría nuestro perro en comparación con la edad humana. No debemos olvidar que es fundamental este conocimiento para poder atender las necesidades de nuestro perro en cada etapa de su vida.
La regla que se suele utilizar es multiplicar por 7 la edad del animal, pero esto nos puede llevar a error; por ejemplo, un perro con un año puede ser padre o madre, y según dicha regla, si la comparamos con la edad humana, una persona es imposible que sea padre o madre con 7 años.
Hay tablas que pueden ayudarnos a saber la edad de nuestro perro.

Edad del perro
Edad humana
correspondiente a un
perro de menos
de 15 kilos
Edad humana
correspondiente a un
perro de entre
15 y 40 kilos
Edad humana
correspondiente a un
perro de más de
40 kilos
1 año
20 años
18 años
16 años
2 años
28 años
27 años
22 años
3 años
32 años
33 años
31 años
4 años
36 años
39 años
40 años
5 años
40 años
45 años
49 años
6 años
44 años
51 años
58 años Umbral envejecimiento
7 años
48 años
57 años
67 años
8 años
52 años
63 años Umbral envejecimiento
76 años
9 años
56 años Umbral envejecimiento
69 años
85 años
10 años
60 años
75 años
96 años
11 años
64 años
80 años
105 años
12 años
68 años
85 años
112 años
13 años
72 años
90 años
120 años
14 años
76 años
96 años


El umbral de envejecimiento nos advierte que nuestra mascota debe de tener unos cuidados especiales como animal geriátrico. La hipertensión, colesterol, obesidad, diabetes, problemas cardíacos, artrosis, tumores mamarios, enfermedad peridontal, hiperplasia de próstata, entre otros, son problemas que aparecen más frecuentemente en animales que han sobrepasado el umbral de envejecimiento.
En sucesivos artículos, conoceremos las enfermedades más frecuentes en nuestras ancianas mascotas y cómo evitarlas.

Una mascota en casa. La elección del cachorro

Si hemos tomado la decisión de compartir nuestra vida con un animal, lo primero que debemos de tener en cuenta es el tiempo que podemos dedicarle a su cuidado, educación, alimentación y paseos.

Debemos plantearnos que un perro, deberá de salir al menos 2 ó 3 veces al día y dedicarle, sobre todo al principio, un tiempo para educación, juegos y ejercicio.

Si no disponemos del tiempo necesario quizás sería más conveniente adquirir un gato. Ellos no necesitan paseos diarios y solo tendremos que cuidar de su comida, tiempo de juego y que su bandeja de arena esté limpia de heces y orina. El tiempo y lugar de juego con los gatos lo podemos realizar en casa.

Perros

Si hemos decidido tener un perro, tenemos que informarnos previamente de la raza que vamos a tener. Hay razas que necesitan más ejercicio diario para que no haya problemas en su desarrollo psicológico y consecuentemente en la convivencia con sus propietarios. A diferencia de lo que podamos pensar, un perro de pelo largo que necesite ir a la peluquería para cortarlo (Yorkshire, Bichón maltés, Caniche, perro de aguas, etc.) son perros que no sueltan mucho pelo. Los perros de pelo corto o pelo largo que no suelen pelarse (Bodeguero, Carlino, Labrador, Golden retriever, Border Collie, etc.) son perros que habitualmente mudan el pelo.
De esto tu veterinario podrá informarte y aconsejarte de la mejor forma posible, conforme a tus necesidades.
Si vamos a adoptar un perro de una protectora, su cuidador te informará del carácter del animal para que después no haya sorpresas en casa. En muchas ocasiones, un perro de edad adulta necesita mucho menos cuidados que un cachorro. La mayoría de las veces, son más respetuosos, agradecidos, se adaptan mejor, han pasado ya la etapa de mordisquear objetos y suelen estar educados para defecar y orinar en la calle. Si estamos pensando en un perro de compañía para una persona mayor, sin duda ésta es la mejor opción.

Gatos
Los gatos llevan menos tiempo con nosotros en la historia como animales de compañía, por lo que hay comportamientos de los que nos beneficiamos (como defecar y orinar en la tierra) y comportamientos en los que son completamente incomprendidos. ¡¡También necesitan su momento de juego!!
Su carácter es difícil de educar, por lo que es aún más importante hacer una buena elección del animal. En un gato de edad adulta o adulto-joven podemos conocer su carácter (a diferencia de un cachorro).
Cuando un gato que nunca ha mostrado agresividad tiene algún episodio agresivo, acuda cuanto antes a su veterinario porque él podrá buscar la causa y ayudarle a solucionar un problema del que posiblemente no sea consciente. Esta reacción posiblemente sea consecuencia de un animal tremendamente asustado.

En gatos hay enfermedades muy importantes que son transmitidas por su madre durante la gestación o lactación. Su veterinario podrá informarle si su mascota se encuentra en buen estado de salud o necesita cuidados especiales.

Perros. El cachorro en casa y su desarrollo

Vamos a dar unos consejos generales que nos van a servir para que nuestra mascota se adapte a su nuevo hogar de la mejor forma posible. Para tener un animal equilibrado, el cachorro tendrá que desarrollarse psíquica y fisiológicamente de la forma correcta.

Desparasitación, vacunación y destete
  • La primera desparasitación del cachorro la debemos realizar alrededor de la tercera semana de edad, ya que hay parásitos que son transmitidos a través de la placenta y de la leche de la madre durante la lactación.
  • La primera vacuna debemos de ponerla a los 45 días de vida del cachorro, cuando aún está con su madre. De esta forma, cuando destetemos al cachorro tendrá la protección de su primera vacuna.
  • La edad ideal para el destete es la séptima semana. La peor etapa para destetarlo es desde que abre los ojos (segunda semana) hasta los 30-35 días de edad, momento en el que empiezan a ver con nitidez. En esta época va a depender de su madre para conocer y explorar las cosas que le rodean.
Básicamente, podemos decir que el cachorro comienza a sufrir una especie de desapego por parte de su madre alrededor de los 45 días, que es cuando la madre empieza a rechazarlo cuando quiere mamar. Esta conducta por parte de la madre sirve para que el cachorro comience a desarrollarse como un individuo único y establezca vínculos con el resto del grupo y por ello es fundamental que el vínculo primario se debilite. Si al llegar a casa establecemos de nuevo ese vínculo con nuestra sobreprotección, estaremos incitando a que nuestra mascota tenga un problema de hiperapego o ansiedad por separación en el futuro. (Ver patología).
Hay collares (ADAPTIL www.miedoalospetardos.com/dap3.html) que ayudan al cachorro a adaptarse mejor los primeros días. Hacen que el cachorro se sienta seguro y que, sobre todo las primeras noches sean tranquilas.

  • La segunda vacuna se la pondremos a la octava semana de vida, cuando el animal lleve en casa una semana y se encuentre perfectamente adaptado. Con la segunda vacuna, podrán comenzar los paseos por zonas controladas y bajo supervisión constante del propietario.
Es importante para su desarrollo psicológico que el cachorro empiece a salir lo antes posible para que comience su periodo de sociabilización, pero siempre con la protección de las vacunas de cachorro, ya que hay enfermedades como el moquillo o la parvovirosis que pueden resultar mortales para nuestra mascota. Su veterinario le irá informando de las vacunas necesarias para su completa protección.

Su lugar en la casa

Una buena convivencia empieza por que el cachorro entienda cuál es su lugar en la casa.
Los primeros días, el cachorro se sentirá más seguro en una caja pequeña con mantas o colchoneta en la que se sienta cómodo. En algún lugar de su cerebro continúa grabado el recuerdo de la protección que ofrecía la guarida al perro salvaje. El cachorrito se sentirá protegido y entenderá que ése es su territorio dentro de la casa, por lo que nunca deberá ser molestado cuando esté en ella, salvo que sea absolutamente indispensable (si hay niños en casa hay que dejárselos muy claro desde un principio).

Esto también nos va a servir para educarlo a orinar o defecar en el lugar elegido. Normalmente los perros no suelen defecar u orinar en el sitio donde duermen o comen, por lo que cuando lo saquemos de su caja, estará dispuesto a realizar sus necesidades y eso lo aprovecharemos para su educación.

Socialización tardía o inadecuada

Los perros pasan por cuatro fases que transcurren desde su nacimiento hasta los cuatro meses. Se les denomina periodos sensibles o fases críticas. Durante estos periodos, especialmente desde la séptima semana de vida hasta los 112 días, los cachorros deben ser expuestos al mayor número posible de estímulos de todo tipo (objetos, ruidos, personas, etc.) para que se habitúen a ellos. Si esto no se hace o se realiza de forma defectuosa, el perro crecerá como un animal tímido que reaccionará con conductas de evitación y/o escape ante los estímulos que resultan desconocidos para él a pesar de que sean inocuos, como por ejemplo a los petardos, bicicletas, otros animales, personas ajenas a su entorno...


Educación, disciplina, normas y límites

Para su educación podemos utilizar los premios (educación positiva). No podemos dar premios sólo para que nos quieran más. Ellos ya nos quieren porque somos sus dueños, no necesitan nada más para nuestro cariño. Así que los “premios” tienen que ganarlos con alguna conducta positiva. Solo así podremos enseñarles unas normas de comportamiento básicas. Recuerda que sólo con nuestro tono de voz podremos demostrarle aceptación o rechazo ante una acción sin tener que llegar a pegarle.
Si no se establecen normas y límites, el cachorro adquirirá hábitos que más adelante será difícil cambiar.
Por otro lado, si no somos regulares y no establecemos rutinas, la falta de éstas es la mayor fuente de incertidumbre para nuestra mascota, y la incertidumbre es la principal causa de la ansiedad. Por lo tanto, el resultado no puede ser otro que comportamiento apetitivo, insubordinación, energía nerviosa y ansiedad.

Gatos. El cachorro en casa

Cuando elegimos tener un gato en casa todos queremos un gatito adorable y bien educado. Sin embargo, no siempre se tienen los conocimientos necesarios para hacer cumplir este deseo.
Cabe preguntarse: ¿es posible educar a un gato? Y la respuesta es definitiva: ¡¡SÍ!! Aunque para que todo sea sencillo con nuestro nuevo amigo, es imprescindible una adecuada elección y unos buenos y firmes métodos de enseñanza.
La diferencia que hay entre un perro y un gato es la misma que puede haber entre un elefante y un caballo, por ejemplo. Son dos especies distintas, debemos entenderlo, educarlos y tratarlos de acuerdo a sus necesidades.

Cómo formar a un compañero ideal
Una buena elección.

Algunos puntos a tener en cuenta a la hora de la elección del gatito:

1. El periodo de socialización de los gatos va de la segunda a la séptima semana de vida, por eso es importante que durante este periodo de su vida haya estado en contacto con humanos y se haya socializado lo más posible.

2. La experiencia de los componentes de la familia en el trato con felinos es importante. En caso de no tener experiencia debemos apoyarnos, aún más, en el veterinario.

3. Podemos hacer pequeños test para comprobar su temperamento:
A. Miedo, observando:
  • La reacción del animal a personas desconocidas.
  • Su respuesta a ruidos intensos.
  • Si presenta conductas excesivamente sumisas.
B. Excitabilidad:
  • Llevarlo a un lugar tranquilo y observarlo.
  • Sentarlo o tumbarlo durante 30 segundos.
C. Resistencia a la manipulación:
  • Llevarlo en brazos.
  • Rodear su hocico con la mano.
  • Cortarle las uñas.
  • Cepillarle el pelo.
D. Sociabilidad:
  • Cogerle y acariciarle.
  • Dejarlo solo y llamarlo.
Métodos de enseñanza
Una vez elegido al animal adecuado, con “posibilidades”, es el momento de ponernos manos a la obra para la adquisición de buenos hábitos y evitar la aparición de problemas.

1. Proporcionar el mayor número de estímulos:
Contacto con todo tipo de seres vivos: niños, bebes, jóvenes, adultos, con y sin barba, gafas, gorras... otros animales, y, cómo no, el veterinario, han de entrar en contacto con nuestro nuevo amigo, sin forzar las situaciones, premiando los avances, y como remarcaremos muchas más veces: SIN CASTIGOS FÍSICOS.
Contacto con todo tipo de ambientes y objetos: coche, trasportín, aspiradora, juguetes mecánicos (trenes, coches...), clínica veterinaria...
Los gatos son animales exploradores y les encantan las alturas, si queremos que no se suban a la cocina, mesa o muebles, debemos proporcionarles lugares altos de descanso. Podremos colocar repisas en las paredes o comprar rascadores verticales para que lo asocien como su lugar de descanso y dejen de alterar nuestras cosas. Para que ésta asociación sea aún más efectiva, podemos colocar cerca un difusor de Feliway (www.feliway.com).

2. El juego con los gatos:
Los juegos van a formar parte de nuestra relación con el gato. ¡Hay que aprender a jugar con gatos! Tanto en gatos como en perros nunca permitiremos que mordisqueen nuestras manos. Los juegos de cachorro es un aprendizaje para el animal adulto. Si de cachorros aprenden que al morder nuestras manos, nosotros las retiramos, en un futuro lo usarán para su propio beneficio, pudiendo llegar a hacernos daño. El juego agresivo incita a la rivalidad y ésta a su vez a la dominancia.
Con gatos, jugaremos a través de objetos e incitaremos a estimular su instinto cazador, pero nunca directamente con nosotros, jamás permitiremos que intente cazar nuestros pies descalzos, nuestros dedos o nuestras manos.

Los punteros láser son una buena diversión para el gato y para su propietario. También podemos usar pelotas y tirarlas para que se lance hacia ellas. Un juguete muy divertido para ellos es uno similar a una caña de pescar (podemos encontrar una amplia gama de juguetes para gatos en las tiendas de animales). Ese momento de ejercicio diario es necesario para mantener una buena salud de tu mascota.

3. Acostumbrar al animal a todo tipo de manipulaciones:
Cepillados, caricias, corte de uñas, baño, administración de fármacos... de forma paulatina, sin brusquedades, dedicando el tiempo necesario a que acepte las rutinas, las manipulaciones, sin forzar y sin que se presente resistencia.

4. Educación básica:
Enseñaremos al animal aquello que pretendemos que cumpla, teniendo en cuenta que los felinos no tienen el “grado de sumisión” y aceptación de educación que el perro.
La educación no debe hacerse esperar. debemos comenzar con “las clases” desde el mismo instante en que el gato llega a su nuevo hogar. Cuanto antes comencemos con las pautas educativas, antes obtendremos los resultados.
Podemos utilizar premios igual que con los cánidos (asociar el premio a la acción deseada) y debemos tener muy presente que un gato no aceptará las voces altas ni los castigos. Para hacerle entender una acción negativa, podemos usar un pulverizador de agua sobre el animal en el momento de realizar la acción, sin gritos, si movimientos bruscos y SIN GOLPES!!

Y, por último, tengamos siempre presente que aproximadamente el 15% de los gatos son “resistentes” a la socialización con las personas.

Si a pesar de una adecuada elección y de nuestros esfuerzos surgen problemas, no hagamos caso a “presuntos expertos”, apoyémonos en los profesionales, ellos nos marcarán las pautas, corregirán los errores y nos ayudarán a conseguir que nuestro amigo adquiera los buenos hábitos deseados.

Vacunas
El profesional realizará una valoración general del animal, y también las analíticas oportunas que nos aseguren un buen estado de salud. No debe resultarnos raro, y sí muy correcto, que el veterinario nos proponga antes de nada la realización de analíticas de leucemia e inmunodeficiencia.

Este paso puede no ser necesario si el animal procede de un criador o de una tienda especializada donde ya se ha efectuado la analítica. Si no es así, es más que conveniente su realización.

Tras conocer el resultado negativo de estos test estaremos en disposición de seguir un estricto calendario de desparasitaciones y vacunaciones con el que, bien llevado, cumpliendo las pautas del profesional, conseguiremos que el sistema inmune de nuestro nuevo amigo esté preparado para enfrentarse al ataque de variados microorganismos y parásitos.

Alimentación

La alimentación en gatos es totalmente diferente a la de perros. El gato es un animal que se alimenta de presas pequeñas varias veces al día, se lleva la mayor parte del tiempo cazando y es un mal bebedor porque el agua la obtiene de la ingesta de sus presas y no necesita ingerir mucha más cantidad.

Si con estas costumbres, lo metemos en un piso, le damos pienso seco una vez al día y no le incitamos a que juegue, tendremos: un animal con problemas de estómago debido a una comida copiosa al día, con cálculos en la orina (por concentración debido a una ingesta baja de agua), con cistitis idiopáticas y un animal obeso.

Una buena alimentación a base de comida húmeda y pienso, junto con ejercicio diario, ayudará a que tu mascota sea un animal sano y feliz. Pregunta a tu veterinario la alimentación más indicada en cada etapa de su vida.

La procesionaria del pino. Un peligro para nuestras mascotas

Durante el verano, la mariposa de la Thaumatopea, pone los huevos sobre las agujas del pino, y aproximadamente al mes, salen las larvas que empiezan a alimentarse y a construir sus nidos. Durante su vida sufren cinco mudas. Al llegar el invierno construyen el verdadero nido. Suelen estar en las ramas más altas de los pinos y en dichos nidos puede haber hasta 300 orugas, pudiendo resistir temperaturas de hasta -12ºC.

Cuando el clima se hace más suave y se alcanzan los 10ºC, las orugas empiezan a salir del nido y a bajar por el tronco con su típica forma de hilera.

Cuando la temperatura aumenta, se entierran en el suelo y pueden permanecer ahí durante años. Normalmente, las mariposas nacen entre julio y agosto, son nocturnas y apenas viven 24 horas, tiempo que utilizan para aparearse y colocar de nuevo sus huevos en las hojas de los pinos para así comenzar de nuevo el ciclo.

Contagio
El contagio puede ser directamente con la oruga o por contacto con un nido que se haya caído, ya que en el exterior del nido hay pelos urticantes de las mismas orugas.
A los animales, especialmente a los perros, les llama la atención la hilera en movimiento formada por las orugas. Si llegan a chuparlas o a tocarla con el hocico, se desencadena una respuesta inflamatoria en el animal que puede llegar a necrosar parte de la lengua y los labios. El problema se complica si el animal ingiere alguna oruga.

El tóxico que produce la reacción es una haloproteina llamada traumatopeina, esta sustancia sobre la piel intacta no actúa, necesita que el pelo se clave primero en la piel, dicho pelo actúa como un arpón y contiene una pequeña ampolla de tóxico que al clavarse en la piel se libera, produciendo la reacción histamino-liberadora. El perro suele ser el más afectado, ya que el gato es más cauto.

Síntomas

El signo más característico en una inflamación edematosa de la lengua, labios y de la cabeza en general. El animal en principio muestra una gran excitación, presenta un tremendo dolor y se intenta rascar el hocico babeando exageradamente.

Si el contacto ha sido con la lengua hay una gran inflamación y sialorrea abundante que pasado unos días va disminuyendo. Posteriormente se produce una necrosis de la zona con un aspecto verdoso al principio, luego va adquiriendo un tono negruzco hasta que al final cae el trozo de lengua. Durante éste periodo que dura unos 15 días, el animal no puede alimentarse. Dependiendo de la gravedad de la lesión habrá que alimentarlo con comida líquida, con sonda o con suero intravenoso.


Un mayor peligro existe si el contagio ha sido a nivel de la laringe, ya que la inflamación puede llegar a asfixiar al animal. En estos casos hay que realizar una traqueotomía de urgencia.

Puede haber también choques anafilácticos por contactos sucesivos con la oruga con temblores musculares y muerte del animal.

Tratamiento

Debe ser atendido con la mayor rapidez por un veterinario. Éste colocará una vía para la administración de los medicamentos intravenosos que irán encaminados principalmente a detener el proceso inflamatorio desencadenado por el contacto con la toxina. Posteriormente, tras anestesiar al animal, se hará una buena limpieza de toda la zona que ha entrado en contacto con la procesionaria y se eliminaran los restos de pelos urticantes clavados en el animal.
La gravedad del proceso va a depender en gran medida del tipo de contacto que haya tenido el animal con la oruga y del tiempo transcurrido desde que comienzan los síntomas hasta que es atendido de urgencia.

Prevención

En primavera hay que evitar que los perros paseen en pinares donde se observen nidos o hileras de procesionarias. Si en nuestro domicilio existen pinos con nidos, podar las ramas y quemar los nidos para evitar la eclosión de las larvas.

Aunque las orugas tienen enemigos naturales como los virus, las bacterias, coleópteros del género Calosoma y pájaros como el Cuco, la suma de ellos no producen una mortalidad superior al 60%.

Como métodos artificiales se han utilizado inyecciones de petróleo en los nidos, insecticidas biológicos y químicos, feromonas que atraen a los machos hasta una trampa, insecticidas en el tronco de los árboles para evitar la bajada de las orugas, etc.

Campaña de vacunación contra la leishmaniosis

¿Qué es la Leishmaniosis Canina o la enfermedad del mosquito?

Hay dos enfermedades importantes que se transmiten a través de la picadura de un mosquito: la filariosis, o gusano del corazón y la leishmaniosis canina.

La leishmaniosis es una enfermedad grave, incluso mortal para tu perro y muy frecuente en España. Ahora tiene prevención mediante la vacunación.

Está causada por un parásito microscópico denominado Leishmania que se encuentra en la sangre. Así, cuando un mosquito pica a un animal infectado, extrae sangre con el parásito de dicho animal y este mosquito se vuelve infectante para otro perro.

Los síntomas de la enfermedad varían según el animal y la forma de presentación:
  • Leishmania cutánea: El primer síntoma clínico más habitual es la pérdida de pelo, sobre todo alrededor de los ojos, orejas y nariz. Según la enfermedad va avanzando, el perro pierde peso, aunque no pierde el apetito. Son habituales las heridas en la piel, especialmente en la cabeza y en las patas, en las áreas donde el perro está en contacto con el suelo al tumbarse o sentarse.
  • Leishmania visceral: Puede darse junto con la forma cutánea o sin manifestaciones clínicas en la piel. La forma visceral es aún más peligrosa que la cutánea, ya que no muestra signos externos de enfermedad y el parásito daña órganos tan importantes como riñón o hígado, poniendo en peligro su vida. Estos perros suelen ser tendentes a hemorragias y frecuentemente padecen una anemia que llega a ser mortal.
Al ser una enfermedad transmitida por mosquitos (flebotomos), los perros son mucho más susceptibles al contagio durante los meses más cálidos, sin embargo, en el sur de España el riesgo permanece prácticamente durante todo el año. Si su perro vive en el campo o duerme al exterior, así como si frecuenta parques en los que hay lagos y zonas húmedas, tiene mayor riesgo de contagio, ya que está más tiempo expuesto a los mosquitos.


Tratamiento de la leishmaniosis
Si sospecha que su perro puede tener leishmaniosis, llévelo lo antes posible a su clínica veterinaria. Allí le harán las pruebas necesarias para diagnosticar la enfermedad. Recuerde que cuanto antes se diagnostique menos se dañarán sus órganos internos y su perro tendrá más posibilidades de hacer una vida normal con su tratamiento.

Una vez contraída la enfermedad se puede tratar, pero no curar. El tratamiento de la leishmaniosis elimina un alto porcentaje de parásitos sanguíneos, con lo que desaparecen los síntomas clínicos de la enfermedad, pero no los elimina completamente y no impedirá que su perro tenga una recaída posterior. Para controlar las recaídas, el perro será sometido a analíticas anuales de títulos de anticuerpos frente a leihsmania.

En ocasiones hay recaídas frecuentes de la enfermedad y el perro tiene que ser de nuevo sometido a tratamiento.

El tratamiento médico de la leishmaniosis dura unos 6 meses. Los fármacos utilizados son compuestos antimoniales que se aplican mediante inyección o la miltefosina que se administra vía oral. Algunos veterinarios también recetan alopurinol por vía oral. Son medicamentos caros.

¿Cuál es la posibilidad de recaída? Muy variable y difícil de cuantificar. Dependerá de la calidad de vida del perro, de posibles reinfecciones por otros flebotomos, del control veterinario que se practique, etc.

Pero debes tener en cuenta... Cuanto antes se diagnostica la enfermedad mejor se puede controlar.

Precios durante la campaña
  • 1ª vacuna + test leishmaniosis: 45 €.
  • 2ª vacuna (a los 21 días): 40 €.
  • 3ª vacuna (a los 42 días): 40 €.
  • Precios fuera de campaña: 50 € cada dosis vacunal + 25 € del test.

Háganos sus consultas en nuestro teléfono 955 123 345